El consorcio nace en una conversación entre dos personas.
"Era un empresario extranjero con una sensibilidad humana extraordinaria. El se hospedo en el hotel que yo trabajaba como administrador. Se acerco a mi, y sin conocerme empezamos a hablar de negocios.
- Me dijo que podía salir adelante, que podía crecer y hacer cosas muy grandes.
También me hablo que no tenía que depender de sueldos miserables.
Que podía ser dueño de mi propio negocio.
Esas palabras abrieron mi mente.
Y yo dije este es mi futuro."